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Mejor la que somos

Ilustración por Sarah Ochoa @SaraConAche

Nunca he sido la mujer que he querido, pero me he esforzado. He peleado con mis gustos ordinarios, mi amor repudiable por decir palabras obscenas, mi alzheimer avanzado, mis ganas de llorar por todo, mi pereza por depilarme, por bañarme, por peinarme, por maquillarme, por salir. A veces considero la opción de haber sido poseída por el espíritu de una abuela loca o de ser yo un alma antigua, como creen las religiones orientales.

 

Me he salido de las líneas y he sido llamada extravagante e inmadura. Me mantengo al margen pero he tenido mis momentos de vergonzoso descontrol. Tengo varias historias dignas de contar, otras muchas indignas que nadie conocerá, múltiples resacas, contados amores, dos desamores y uno que otro amante. Deshonrosas aventuras que han sacado esa mujer con la que peleo, contra la que lucho y que muchas veces detesto. Esa que me ha llenado de risas, momentos incómodos, historias increíbles… esa que me cambia la rutina, que me ha llevado a conocer seres humanos maravillosos, lugares a los que nunca creí llegar, sensaciones a las que siempre temí.

 

Esa mujer lunática, de altibajos, de hormonas disparadas y sensible, esa mujer es auténtica y real. No sale en las películas porque no es un perfecto desastre, ni tampoco ha sido ideal porque su encanto va más allá de los arquetipos de perfección, porque su magia está en sus contradicciones y risas escandalosas, por eso amo dejarla ser. ¡Bienvenidas todas las inconformidades que han formado a esa mujer que ha sido la amiga loca, impecable a veces, enamorada cuando vale la pena y quien se ha esforzado para darse cuenta que todo encaja cuando fluimos con lo que realmente somos!


 

¡Lolas! No he sido la mujer que he querido, pero definitivamente esa es mi mejor versión. Somos paradojas, enredos, dramas; estamos inconclusas. Deseamos ser mujeres inalcanzables para, al final, darnos cuenta de que somos maravillosas y completas, aunque las piezas no encajen en el mismo lugar… que preferimos vivir la vida con la piel y las ganas aunque nos equivoquemos, que existir conforme a las modas tontas que nos exigen dejar de ser para estar bien.

 

El día que nos atrevamos a ser todas las mujeres que somos, quizá vamos a reconocer que nunca hubo mejor decisión que dejarnos ser.

 

*Tal vez todo este tiempo estuve hablando de ti.

 

> Escrito por Lola Pecosa

Comentarios (3)

  • Raquel Trujillo

    Si estuviste hablando de mi! Espectacular, me encanta Lola❤️

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  • Leidy Aldana

    Tan Hermoso, tan especial, lam lolas, realmente me sentí indentificada las amo❤️

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  • Rosamy Abreu-Ruiz

    Totalmente identificada

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