COLLAGE POR BRENDA RAMÍREZ @VAINILLACOLLAGE

Escrito por Susana Rave @susanaraveg

No tengo respuestas para operaciones matemáticas que no se puedan hacer con los dedos, los “¿En qué te gastaste la plata? de mis papás y las preguntas de mis tías en navidad. Y es que esas son las más peligrosas de todas, pues incluyen cualquier tipo de temas son algo así como un ICFES decembrino que va desde el “y ese bizcocho tan querido que trajo el otro día qué”, “mamita, ¿si está ahorrando?” o un “ya en qué semestre va” y se pierde oficialmente con un “claro, a sus amigos no les hace mala cara” de la mamá.

Por eso Lolitas, nuestro consejo para esta navidad es recordar las pijamas o medias que nuestras tías probablemente nos van a regalar, mantener la calma, pensar en lo útiles que acaban siendo y la pereza que da gastarse la platica de uno en eso, así que decidimos darles cinco tips para sobrevivir a las preguntas incómodas de las reuniones familiares:

  1. Evite dar cualquier tipo de detalles en sus respuestas, mientras menos información dé, mejor. Recuerde que las tías son como la policía y todo lo que usted diga puede llegar a ser utilizado en su contra, eso sí, responda de manera tranquila y amable

PLUS: haga contra preguntas para distraer al susodicho y que este piense que a usted le interesa también su vida.

  1. Elogie, gánese el aguinaldo “tía, que linda esa camisa, ¿es nueva?”, “estás más flaca”, “qué rico esta todo”, “¿necesitas ayuda?” alábela lo suficiente para que no tenga tiempo de preguntarle nada a usted y además haga puntos para cuando necesite algo.
  2. No juegue al matrimonio con su nuevo bizcocho, no lo lleve tan pronto a la casa, porque uno no sabe cuándo se acaba y puede ser peligroso. Si aún así de advertida decide llevarlo, cuídelo de sus tías y de sus primitos chiquitos imprudentes con los que jugaba su ex (porque ellos no entienden qué pasó y por qué usted lo dejo de llevar). Y si por el contrario usted está sola y acaba de romper con su bizcocho, no diga nada, no se queje, no lo haga quedar mal porque usted no sabe qué vueltas da la vida ni cuándo pueden terminar volviendo.
  3. Si le preguntan para qué semestre va, la fórmula de Santa Paris Hilton de California es la siguiente:

Semestres hechos + uno= semestre en el que está.

A ellos no les interesan las materias de cuarto semestre que no ha visto y la de octavo que ya hizo, porque no le pagan la matrícula y tampoco es momento de hacer cuentas.

  1. Si le hacen algún tipo de crítica por su físico, guarde la calma. Recuerde que lo más probable es que la vida social de todos los presentes se limite a ir de la casa a la oficina y de la oficina a la casa y que también es probable que odien la oficina, así que para ellos criticarla a usted puede ser la única forma de interacción en una reunión social durante todo un año.

Al final lo que digan o lo que no digan no importa porque muchas veces todas esas preguntas que no queremos responder, tampoco nos las queremos responder a nosotras mismas y por eso les huimos y le tenemos miedo a diciembre, aunque no seamos el Grinch porque representa todo eso que pasó y sobre todo lo que no fue.

El mirarnos a nosotras mismas y al calendario con cara de se acabó y no hice nada a veces duele, sobre todo cuando hablamos del kilo que no bajamos y el que sí subimos, el tatuaje que todavía está guardado en un tablero de Pinterest y aún no nos hacemos, el display roto del celular que no cambiamos, el bizcochito con el que las cosas no funcionaron por más que lo intentamos, el viaje que tanto planeamos y no hicimos.

Por eso hay que aprender qué cosas de estas son reales y con eso me refiero a las que no son parte de un to do list inventado por nuestros papás o los profesores para clasificar a un reality secreto de “10 cosas para proclamarse exitoso antes de los 25”. Si queremos ponernos metas y planes para el 2018 está bien, pero lo importante es que cuando hagamos esa lista de propósitos veamos en ella reflejada lo que nosotras queremos y lo que a nosotras nos hará felices. Para esto también tenemos que dejar de tenerle miedo a continuar sin lo que perdimos (Sí, usted que está leyendo esto, eso que se le vino a la cabeza en la última frase llámase bizcocho, gato, semestre, plata… let it go, its time to move on, porque eso es lo que lo que la está haciendo a darse mala vida) no le tenga miedo a viajar ligera de equipaje y tampoco al 2018 que hasta el momento el pobre no le ha hecho nada.