ARRIBA

El bizcocho pirotécnico

Ilustración de Valeria García www.painpony.com

Contarlo no es fácil, pero sé que es más común de lo que creemos y me podrán entender. Conocí al bizcocho ideal: alto, acuerpado, músico… y barbado. Tranquilo, de esos que no insisten ni molestan por nada; tanto así que yo, una hippie con indiferencia de hombre, era la que lo invitaba a salir. Claro está, disimuladamente, para que no me viera lo pendeja en la cara.

 

El tipo me daba los besos más deliciosos; me ponía a tono con el clima de horno que hacía por esos días y, cuando me tenía en modo CCG –Cachonda, Caliente y Ganosa–, paraba de repente y seguía hablándome; así, como si nada. Yo no entendía bien su comportamiento pero lo dejaba pasar, lo besaba y cuando empezaba a coger ritmo, paraba otra vez.

 


¡El tipo no me quería comer! Estaba claro.

 

Así que un día decidí prepararme psicológicamente para atacar sin miedo su reacción, y logré que por fin me invitara a su casa. ¡Yo estaba feliz! Cuando llegamos, me dejó en su pieza esperando, mientras nos servía vino. Yo aproveché el momento: me empeloté y lo esperé en la pose más sensual que encontré. Cuando llegó, abrió los ojos sorprendido; descargó las copas en el escritorio y se tiró a besarme. Lo sentí motivado. Se empezó a desnudar rápidamente y, de un momento a otro, sin verlo venir, sin señal alguna, sin comentario indecente… mi bizcocho perfecto explotó. Duró menos que un volador y no impactó tanto como los juegos artificiales. Así es, fue solo un bizcocho pirotécnico, de esos que tardan 10 segundos después de que le prenden la mecha. Al final, solo me dejó las ganas intactas, la amargura de saber que no hay hombre perfecto, y la certeza de que la alborada no es más que bulla.

 

> Escrito por Isa, 25 años.

 

 


¿Quieres contarnos sobre algún bizcocho o bizcocha en particular? Escribe tu historia en menos de 300 palabras y envíanosla a dramas@lolas.local. Añádele una personalidad para que nuestras ilustradoras puedan acercarse a la imagen de tu personaje.

¡Las mejores historias serán publicadas y dignas de compartir con nuestras Lolas!

Publicar un comentario