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Hay que redefinir conceptos sexuales y de amor desde la niñez

5 cosas que me hubiera gustado escuchar de niña, sobre el sexo y las relaciones

Hay que redefinir conceptos sexuales y de amor desde la niñez
Tomé pastillas y me inyecté sin antes visitar un ginecólogo, porque temía que mis padres descubrieran que ya tenía sexo.

Ilustración por Ana Lucía Bañol

Nos crían para sufrir en nuestras relaciones amorosas. Para sentirnos vulnerables, víctimas del sexo y de los hombres. Nos crían para hacernos sentir culpables.

Crecí escuchando que debía llegar virgen al matrimonio. Crecí escuchando que a los hombres solo les vas a importar hasta que les das “la pruebita”, que si no quería sentirme usada me tenía que amarrar los calzones, y que debía hacer lo mismo si pensaba algún día en casarme.

 

Traumático, no hay discusión, porque así crecimos y siguen creciendo muchas, a pesar de que los paradigmas han ido cambiando y el pensamiento se ha ido transformando.

 

Por eso, me atreví a hacer una pequeña lista en donde rescato esas 5 cosas que me hubiera gustado saber sobre el sexo y el amor durante mi crecimiento, y que definitivamente, nos ayudarían a cambiar ese chip retrógrado que aún sigue instalado en la crianza de muchas mujeres.

 

1-Planificar no te va a llevar a acostarte con uno y con otro:

Lo que aprendí de planificación se lo debo a mis amigas del colegio y al haber buscado por mi propia cuenta. Pasé por las pastillas y la inyección sin antes visitar un ginecólogo, porque temía  que mis padres descubrieran que ya había tenía sexo.  

 

Fui afortunada, mi organismo nunca reaccionó mal antes estos cambios, pero cómo me hubiera gustado que esto pasara bajo el aval de ellos y escuchando su consejos, tranquila; pero a la vez consciente de con quién merecía compartir la cama y con quién no.

 

2- No pierdes tu valor ni tu integridad como mujer se verá afectada, si decides tener sexo:

Esto es lo que más he reprochado, ahora que soy más consciente de la situación. Frases como “usted verá si quiere ser el sanitario de todos” o “la que es moza no llega a esposa”, atormentaron gran parte de mi adolescencia.

 

A mis ya casi 28 años las cosas han cambiado, pero me sigue indignando que a muchas nos hayan criado con este pensamiento sexista que intenta culparnos por disfrutar de una de las cosas más deliciosas que la naturaleza pudo darnos.

 

3- Tu relación de pareja no necesariamente se va acabar porque tuvieron sexo:

Y tampoco tienes por qué sentirte usada si la relación llega a finalizar. Los noviazgos se terminan por muchas razones, entre esas, porque no se entendían o porque simplemente no era el tipo ideal para ti y estás a la espera de alguien que esté a tu altura. Pero por favor, ¡no culpes al sexo!

 

Tanto hombres como mujeres estamos perfectamente condicionados para disfrutarlo con responsabilidad, y si lo practicamos con nuestras parejas o amigos o conocidos, es porque fue nuestra decisión. ¡Nosotras también pasamos rico!

 

4- El sexo casual no te hace una perra:

Eso sí, reitero, es algo que debemos practicar con suma responsabilidad. A nuestros cuerpos hay que respetarlos protegiéndonos durante el sexo, no privándonos de él. Aunque chicas, todas somos lo suficientemente inteligentes para saber que ciertos filtros no nos caerían nada mal, ¿de acuerdo?

 

5- Masturbarte y ver porno no es solo para hombres, y hacerlo, no te hace una enferma:

Al contrario, te ayuda a conocerte mejor y a entender qué te gusta, para que puedas disfrutar más de tu vida sexual.

 

La primera vez que me masturbé iba a cumplir 17 años. Todo coincidió: recién me había graduado del colegio, estaba ad portas de entrar a la U, ya no era virgen, y ya había pasado por la tusa de mi primer amor.

 

¿Y saben? Nunca antes me habían hablado de la masturbación femenina. Fue algo con lo que me encontré solita, una tarde después de bañarme, que por accidente resulté consintiéndome el clítoris.

 

Lo mismo sucedió con el porno: empecé a verlo unos años más tarde después de mi primera masturbación, llegué a él por curiosidad, y hemos tenido una excelente relación: sin excesos, sin frustraciones, sin dejar que mi realidad se contamine por alguna de sus fantasías, sin tabúes.

 

Conclusión: nos crían para sufrir en nuestras relaciones amorosas. Para sentirnos vulnerables y víctimas del sexo y de los hombres. Nos crían para hacernos sentir culpables. Ahora que muchas somos conscientes de esto, ¿nos unimos para que esto deje de ocurrir?

Comentarios (1)

  • Stephanie

    Me encantaaaaaa….. Imprimamos 1000 folletos y los tiramos desde un helicoptero! Tanto niñas como niños deben conocer estos 5 tips, a ver si nos tratamos todos mas bonito.

    respuesta

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